Confirman multa contra una empresa de telefonía por no brindar un servicio técnico adecuado

Imagen del articulo

La Cámara en lo Contencioso, Administrativo y Tributario de la Ciudad de Buenos Aires resolvió -por unanimidad- no hacer lugar al recurso interpuesto por una empresa de telefonía contra una disposición dictada por la Dirección General de Defensa y Protección del Consumidor porteña, que le impuso una multa de $60.000 por infracción a los artículos 12 y 17 de la Ley 24.240 que garantizan un servicio técnico adecuado, el suministro de partes y repuestos y la reparación satisfactoria del producto.

El caso “Telefónica Móviles Argentina SA contra Dirección General de Defensa y Protección al Consumidor sobre recurso directo sobre resoluciones de defensa al consumidor” se inició luego de la denuncia de un hombre contra las firmas Telefónica y Motorola debido a las reiteradas fallas que presentó un teléfono que había adquirido en 2012.

Es que en septiembre de 2013 debió concurrir al servicio técnico, donde se procedió a efectuar el cambio del equipo. Seis meses después, el nuevo teléfono presentó el mismo inconveniente, motivo por el cual se le entregó otro aparato.

En abril de 2014 el tercer equipo comenzó a fallar y, según relató el cliente, al dirigirse a la empresa no se procedió al recambio, sino que se le ofreció intentar arreglarlo y con una garantía escrita de tres meses.

El damnificado entendió que, dado que el teléfono se encontraba dentro del período de garantía, correspondía su cambio por uno nuevo de similares o superiores características; el reconocimiento de una nueva garantía escrita por seis meses y la bonificación por el tiempo de inutilidad del aparato en la facturación mensual. Por ese motivo, realizó la denuncia ante las oficinas locales de Defensa del Consumidor.

La autoridad administrativa consideró que la reparación no fue satisfactoria al no poder el producto lograr reunir las condiciones óptimas para ser utilizado adecuadamente. Y agregó que, por el contrario, obligó al usuario a tener que ingresar el artefacto al servicio técnico una y otra vez.

Por otra parte, indicó que las defensas intentadas por el fabricante eran inoponibles al consumidor y que solo cabían dos conclusiones posibles: que los teléfonos eran defectuosos por vicios en su fabricación; o que las reparaciones fueron inútiles para lograr que el producto vuelva a estar en condiciones de uso.

De esta manera, el órgano administrativo sancionó a la compañía de telefonía donde adquirió el producto y al fabricante de este. Solo Telefónica interpuso un recurso directo de apelación ante la Cámara.

La recurrente se agravió por el monto de la multa impuesta, al que calificó como “desproporcionado” y porque, desde su punto de vista, no existió incumplimiento en los términos del artículo 17 de la ley de defensa del consumidor.

Para los jueces de la sala I de la Cámara de Apelaciones, del análisis de las constancias del sumario, surgía que el servicio técnico prestado "no fue de calidad debiendo el denunciante efectuar el cambio de aparato en varias oportunidades y a lo cual este habría continuado presentando los mismos defectos".

En ese aspecto, recordaron que “el marco jurídico que rige la relación de consumo tiene en miras la protección del consumidor o usuario, es decir, de las personas físicas o jurídicas que contraten a título oneroso para su consumo final o beneficio propio o de su grupo familiar o social, entre otros supuestos, la adquisición o locación de cosas muebles, la prestación de servicios y la adquisición de inmuebles nuevos destinados a vivienda”.

El fallo indica que el artículo 17 de la ley 24.240 refiere sobre las reparaciones no satisfactorias y fija lo siguiente: “En los supuestos en que la reparación efectuada no resulte satisfactoria por no reunir la cosa reparada, las condiciones óptimas para cumplir con el uso al que está destinada, el consumidor puede: a) Pedir la sustitución de la cosa adquirida por otra de idénticas características. En tal caso el plazo de la garantía legal se computa a partir de la fecha de la entrega de la nueva cosa; b) Devolver la cosa en el estado en que se encuentre a cambio de recibir el importe equivalente a las sumas pagadas (…) En todos los casos, la opción por parte del consumidor no impide la reclamación de los eventuales daños y perjuicios que pudieren corresponder”.

De esta manera, al cumplirse con esas disposiciones legales y la calidad de reincidente de la empresa, que reconoció su posición en el mercado y “el eventual perjuicio que se le pudo haber causado al denunciante”, los magistrados Fabiana H. Schafrik de Nuñez, Carlos Balbín y Mariana Díaz, confirmaron la sanción.

A elección del consumidor

En el artículo “La garantía de cosas muebles no consumibles y el supuesto de reparación no satisfactoria, un nuevo precedente jurisprudencial en la senda correcta”, publicado por Erreius, Diego González Vila explica que “el artículo 17 de la Ley 24.240 contempla el abanico de posibilidades con las que cuenta un consumidor ante un supuesto de reparación no satisfactoria”.

Dicha norma agrega, debe, a su vez, ser interpretada en consonancia con lo establecido en el artículo 10 bis y el artículo 11 de la LDC. El primero de ellos reza: “Incumplimiento de la obligación. El incumplimiento de la oferta o del contrato por el proveedor, salvo caso fortuito o fuerza mayor, faculta al consumidor, a su libre elección a:

a) Exigir el cumplimiento forzado de la obligación, siempre que ello fuera posible;

b) Aceptar otro producto o prestación de servicio equivalente;

c) Rescindir el contrato con derecho a la restitución de lo pagado, sin perjuicio de los efectos producidos, considerando la integridad del contrato.

Todo ello sin perjuicio de las acciones de daños y perjuicios que correspondan”.

En tanto, el artículo 11 de la LDC impone una garantía legal de orden público para las cosas muebles no consumibles de seis meses para cosas nuevas y de tres meses para cosas usadas. Esta garantía tiende a asegurar al consumidor el buen funcionamiento y la correcta adecuación de los bienes comercializados por el proveedor.

En situaciones como las relatadas, “se configura, siempre que exista más de una reparación insatisfactoria, el incumplimiento contractual y el consumidor cuenta con el abanico de opciones que le brinda el bondadoso artículo 17 de la LDC”, destaca el especialista.

En este punto, enfatiza que son solidariamente responsables del otorgamiento de la garantía y su cumplimiento los productores, importadores, distribuidores y vendedores, conforme lo dispone el artículo 13 de la mencionada norma.

Acceda al fallo aquí

Fuente Erreius