El gobierno de la ciudad debe indemnizar por los daños provocados por la caída de ramas de un árbol

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Los actores iniciaron una demanda contra el GCBA a raíz de los perjuicios sufridos cuando se encontraban circulando en un vehículo de su propiedad y una rama de enormes dimensiones, que se desgajó de un árbol, cayó sobre el rodado, rompió el parabrisas y la ventanilla delantera izquierda, penetró en el habitáculo y los hirió a ambos, pudiendo uno de los actores, pese a encontrarse herido y en estado de shock, salir del vehículo por sus propios medios, mientras que el otro no lo logró, debido a que una rama se había incrustado en el volante, lo que  le impedía salir por su cuenta, por lo que se necesitó la intervención de los bomberos y del SAME para retirarlo del rodado.

La jueza de primera instancia, haciendo lugar parcialmente a la demanda, tuvo por acreditada la producción del hecho relatado en la demanda y sostuvo que en el caso se encuentran reunidos los presupuestos de la responsabilidad del Estado por actividad ilegítima, y por ello el GCBA se encuentra obligado a resarcir los daños ocasionados a los demandantes.

La Sala II, al resolver sobre los agravios deducidos por las partes, confirma la sentencia de grado en cuanto imputa responsabilidad al GCBA y, en consecuencia, eleva el monto del resarcimiento en concepto de gastos de traslado. Para así decidir, el tribunal manifestó que “vale recordar que en el artículo 27 de la Constitución local se dispone que el GCBA debe instrumentar un proceso de ordenamiento territorial y ambiental participativo y permanente que promueva, entre otras cosas, la preservación y restauración de los procesos ecológicos esenciales y de los recursos naturales que son de su dominio (inc. 1°); así como del patrimonio natural, urbanístico, arquitectónico y de la calidad visual y sonora (inc. 2°), y la seguridad vial y peatonal (inc. 9°)” (voto del Dr. Balbín).

A su vez, la Cámara señaló que la ley 3263 determinó como obligación a cargo de la autoridad de aplicación, entre otras, aquella referida a precisar tareas de conservación, adoptando medidas que juzgue convenientes y necesarias en salvaguarda de plantaciones existentes y que tiendan a mejorar su desarrollo y lozanía (conf. art. 3º, inc. c.). 

En virtud del marco jurídico reseñado, el tribunal de alzada estableció que la omisión del GCBA de mantener el árbol en buen estado o, en su caso, la de tomar las medidas de seguridad que el tema requería, constituyó un supuesto de falta de servicio, por no cumplirse de una manera regular las obligaciones a su cargo. Por lo que el suceso le es imputable al GCBA, por cuanto de haber actuado conforme a las funciones que tenía a su cargo, en lo que respecta a las medidas de mantenimiento y seguridad debidas para que el árbol en cuestión no causase perjuicios, el hecho no habría ocurrido.

Concluye finalmente el tribunal que, en los términos del artículo 1112 del Código Civil de la Nación, el GCBA debe responder por los daños ocasionados a los actores por el deficiente mantenimiento del arbolado urbano, pues ello denota un funcionamiento irregular de la actividad estatal, es decir, un supuesto de falta de servicio (CSJN, in re “Vadell”).

Es importante destacar lo exteriorizado  en la publicación Temas de Derecho Administrativo por la Dra. Paula Gianni, en cuanto indicó que cabe tener presente que no son escasos los procesos que se inician dentro del ámbito de la Ciudad por esta materia, sea por daños producidos en las personas por el desprendimiento de árboles, ramas o cualquier otro tipo de especie arbórea, o por perjuicios en las cosas (vehículos, particularmente). Siendo ello así, entiende que el tema reviste cierto grado de trascendencia, principalmente en lo atinente al factor de atribución, tanto por los hechos acaecidos de modo previo a la entrada en vigencia del Código Civil y Comercial de la Nación como, fundamentalmente, por aquellos posteriores. 

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Fuente: Erreius