Avalan despido por pérdida de confianza de un trabajador que ingresó indebidamente al sistema informático de la empresa

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La Sala V de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo convalidó un fallo de primera instancia que hizo lugar a un despido bajo la causal de pérdida de confianza al comprobarse que el dependiente desvinculado había ingresado al sistema informático de la empresa desde una notebook a él asignada, pero con una clave distinta a su usuario de red.

Los camaristas sostuvieron que la actitud del despedido significó una “transgresión de las normas internas de seguridad de la empresa”, lo que torna imposible la continuación de la relación laboral porque incumplió con deberes fundamentales del derecho del trabajo”.

Los jueces Beatriz E. Ferdman y Néstor Miguel Rodríguez Brunengo analizaron las pruebas y dedujeron que la empresa tuvo razón al denunciar que el exempleado “accedió sin autorización alguna ni causa que lo justifique a información confidencial fuera de su incumbencia funcional, incurriendo en gravísimos y reiterados incumplimientos de elementales normas laborales a su cargo".

Además, el peritaje informático arrojó que "todas las acciones realizadas sobre el sistema quedaron registradas con el nombre del usuario que las llevó a cabo, como en todos los sistemas de este tipo, y especificó que ese nombre de usuario no era el del actor sino el de la Srta. Z. pero desde una terminal que no coincidía con dicho usuario, evidenciando de esta forma una severa inconsistencia en el sistema informático”.

Una de las dependientes indicó que el actor era un analista de posibles negocios de compresión, que ella tenía un usuario y una clave para ingresar al sistema SAP de la compañía y que podían tener usuario los autorizados por el superior, y destacó que el dependiente despedido no tenía usuario ni clave para acceder a esa información.

De acuerdo a sus dichos, el actor le solicitó por mensaje de WhatsApp su clave y su usuario para acceder a un sector del sistema sin información financiera, pero luego él aprovechó para visualizar archivos de ingresos y costos asociados a los clientes, que luego descargó.

Los testigos también indicaron que el actor para desarrollar su tarea no necesitaba información concreta de facturación y de costos reales.

De esta manera, para los jueces, la conducta llevada adelante por el actor "viola lo normado en los artículos 62, 63 y 84 de la Ley de Contrato de Trabajo, como así también viola especialmente lo establecido en el Código de Conducta de esta Compañía", especificaron los magistrados en el fallo.

El trabajador, además, había suscripto un Código de Conducta en el que estaba especificado "que el uso de la clave de otro compañero constituía un accionar indebido y contrario a dicha normativa". "Lo que demuestra que el actor conociendo la imposibilidad de utilizar una clave distinta a la suya, quebrantó una norma interna de la compañía que conocía prohibida", destacaron los camaristas.

En ese sentido, los magistrados sostuvieron que la actitud del despedido significó una “transgresión de las normas internas de seguridad de la empresa”, lo que torna imposible la continuación de la relación laboral porque incumplió con deberes fundamentales del derecho del trabajo.

Al respecto, añadieron que la pérdida de confianzano se puede sustentar únicamente en consideraciones meramente subjetivas; sino que, necesariamente debe derivar de actos irregulares imputables al dependiente que incurre en determinadas actitudes, incumplimientos o irregularidades que, objetivamente, no permiten que se mantenga la confianza originariamente depositada en él”.

En efecto, las declaraciones de los testigos traídos por la demandada se encuentran abonados con la debida razón de sus dichos, esto es, las circunstancias de tiempo, modo y lugar que tornan verosímiles el conocimiento de los hechos relatados por los declarantes, compañeros de trabajo y superior jerárquico del mismo, generando así plena eficacia probatoria y fuerza convictiva, señalaron los jueces.

Así, enfatizaron que "el deber de fidelidad o lealtad recíproca impone al dependiente desempeñar su trabajo en su esfera técnica conforme las reglas previamente acordadas entre las partes. En el caso, estas reglas incluían la prohibición de utilizar claves de acceso a un sistema que no fueran las asignadas a cada trabajador, configurándose así un accionar ilegítimo de parte del empleado", y confirmaron el rechazo de la demanda.

En el artículo “El despido dispuesto por el empleador con invocación de justa causa”, publicado en Erreius online, Eduardo Schiel explica que “en estos casos, el empleador deberá actuar en forma prudente, munirse de elementos probatorios y brindar al trabajador el derecho de defensa en juicio”.

Puede resultar procedente aplicar una suspensión precautoria, analizar si se constituye pérdida de confianza, reunir elementos de prueba, resolver el contrato de trabajo y, en forma paralela e independiente, realizar la denuncia penal, preferentemente constituyéndose como querellante o particular damnificado”, agrega.

Si en la declaración el trabajador implicado no puede justificar de manera coherente, clara y convincente su no responsabilidad, o ante su ausencia el día de la presentación de su descargo (por lo que se sugiere la presencia de un escribano para recibir el testimonio del descargo o que dé fe de una eventual ausencia a la citación), estando acreditada la existencia de la irregularidad y la posible autoría del trabajador, el empleador podrá despedirlo por pérdida de confianza, poniendo a disposición de este una copia del informe de auditoría”, enfatiza.

Y concluye que la justificación de los despidos por pérdida de confianza se presenta cuando, a través de su accionar, “el trabajador conoce los peligros que genera, más allá de no tener la intención de producir daño”.

Accedé al fallo de fecha 20/05/2020.

Fuente: Erreius