Indemnizarán a un trabajador por no cumplir con los requisitos formales en la comunicación del despido con causa

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La Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo hizo lugar a una demanda interpuesta por un trabajador porque la carta documento en la que se le comunicó la extinción de la relación laboral con causa no cumplió con todos los requisitos formales del artículo 243 de la Ley de Contrato de Trabajo (LCT).

El tribunal indicó que el trabajador fue desvinculado “ante reiteradas faltas injustificadas y siendo reiteración de faltas anteriores...”, por lo que el texto dio a entender que se trataba de una reiteración de faltas anteriores pero no identificó un incumplimiento que haya sido contemporáneo y desencadenante de su decisión de extinguir el vínculo.

En el caso “Rodríguez Sánchez José Luis c/Siderea SAICYA s/despido”, el trabajador indicó que comenzó a prestar servicios para la demandada en el mes de noviembre de 2006, desempeñándose como operario en el establecimiento dedicado a la fabricación de materiales de la industria ferroviaria y que fue despedido con causa el 21 de agosto de 2012. La decisión se fundamentó en la supuesta existencia de sanciones y medidas disciplinarias anteriores a dicha fecha.

Para el dependiente, esa decisión era injustificada por lo que se presentó ante la justicia laboral para reclamar las indemnizaciones correspondientes.

La jueza de primera instancia, luego de valorar las pruebas producidas y los antecedentes del caso, concluyó que el despido dispuesto por la empleadora no fue ajustado a derecho dado que la comunicación extintiva no cumplió los recaudos previstos por el art. 243 de la LCT.

Dicho artículo dispone textualmente: “Comunicación. Invariabilidad de la causa de despido. El despido por justa causa dispuesto por el empleador como la denuncia del contrato de trabajo fundada en justa causa que hiciera el trabajador, deberán comunicarse por escrito, con expresión suficientemente clara de los motivos en que se funda la ruptura del contrato. Ante la demanda que promoviere la parte interesada, no se admitirá la modificación de la causal de despido consignada en las comunicaciones antes referidas”.

De esta manera, hizo lugar a la demanda orientada al cobro de la indemnización por despido y otros créditos de naturaleza salarial.

La decisión fue apelada por la demandada, pero para las camaristas de la sala I, Gabriela A. Vázquez y María Cecilia Hockl, “la expresión de agravios no constituyó una crítica concreta y razonada del decisorio apelado en tanto no reúne los recaudos que hacen a la debida fundamentación de un recurso”.

En efecto, destacaron que el quejoso solo se limitó a manifestar que la sentencia resultaba arbitraria sin hacerse cargo de los argumentos por los cuales se determinó que el despido dispuesto devino injustificado.

Y destacaron que el apelante soslayó que, dada la falta de precisiones respecto del incumplimiento endilgado al trabajador, la comunicación extintiva no cumplió con los recaudos previstos por el art. 243 de la LCT.

“Esta carencia no puede suplirse por lo que pudieron haber dicho los testigos que declararon en la causa ni tampoco por las alegaciones brindadas en el responde”, indicaron.

“Nótese que el trabajador fue despedido “ante reiteradas faltas injustificadas y siendo reiteración de faltas anteriores...”, texto que, como se puede apreciar, da a entender que se trata de una reiteración de faltas anteriores, sin identificar un incumplimiento que sea contemporáneo y desencadenante de su decisión de extinguir el vínculo”, explicaron.

En ese entendimiento, más allá de si el trabajador contaba con antecedentes disciplinarios y/o desfavorables, destacaron que “ello solo habría podido ser invocado ante un nuevo incumplimiento que debería haber sido consignado en comunicación extintiva, todo lo cual no aconteció, incumpliendo lo normado por el mentado art. 243 de la LCT”.

“Ninguno de estos fundamentos fueron atacados por el apelante en su presentación, sino que se limitó a analizar las declaraciones testimoniales producidas en la causa, las cuales resultan insuficientes para compensar la omisión señalada en cuanto a la causal de despido consignada”, concluyeron.

De esta manera, confirmaron la sentencia de primera instancia que hizo lugar al reclamo indemnizatorio.

En el artículo “El despido dispuesto por el empleador con invocación de justa causa”, publicado en Erreius Online, Eduardo O. Schiel destaca que “se exige que la comunicación contenga una expresión suficientemente clara de los motivos en que se funda la decisión. Vale decir: exacta, precisa y de fácil comprensión. En este sentido, la comunicación no debe contener incumplimientos expresados en forma genérica o ambigua”.

“Para asegurar la inmutabilidad de la causa manifestada por el empleador, este artículo impide que se modifique la causal. Se procura nuevamente asegurar el derecho de defensa en juicio, en este caso, del trabajador”, enfatiza.

Si la comunicación del despido establece una causa “A” en que se funda, lo único que se debe discutir en juicio es si “A” existió, si es imputable al trabajador y si es de gravedad suficiente como para adoptar la máxima de las sanciones disciplinarias.

Es decir, solo se ventilará en el juicio todo lo referido a “A” y no otra cosa. “Este diseño previsto por el legislador, que asegura la defensa en juicio, se corresponde también con los principios de buena fe y protectorio”, agrega el experto.

Por eso, considera que “la decisión en que se funda el despido con justa causa debe, en forma indispensable, tratarse de una injuria laboral grave, que impida la continuidad del contrato de trabajo, y su revisión judicial debe efectuarse con criterio restrictivo”.

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Fuente Erreius