Accidentes de trabajo: el adicional de pago único no se aplica a los infortunios “in itinere”

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La Corte Suprema de Justicia de la Nación consideró que el adicional de pago único previsto en el artículo 3 de la Ley 26773 se aplica a los infortunios laborales, producidos u originados en el ámbito del establecimiento laboral, y no a los accidentes “in itinere”.

Elena Highton de Nolasco, Juan Carlos Maqueda y Carlos Rosenkrantz, integrantes del voto mayoritario, cuestionaron la interpretación que la Sala VII de la Cámara de Apelaciones hizo del mencionado artículo, ya que la norma lo declara procedente cuando el trabajador sufra el accidente “mientras se encuentre a disposición del empleador”.

Así, dejaron sin efecto la sentencia de la causa "Páez Alfonzo, Matilde y otro c/Asociart ART S.A. y otro s/indemnización por fallecimiento", que había hecho lugar a la demanda por accidente in itinere y condenado a la Aseguradora de Riesgos del Trabajo (ART) a abonar a los padres del causante la indemnización por fallecimiento prevista en la ley 24.557 y sus modificatorias.

Es que la Sala VII había considerado aplicable al caso el artículo de la Ley 26.773, la norma que reformó la antigua Ley de Riesgos e introdujo el índice RIPTE, que establece una indemnización adicional de pago único equivalente al 20% de los montos resarcitorios previstos en el régimen “cuando el daño se produzca en el lugar de trabajo o lo sufra el dependiente mientras se encuentra a disposición del empleador”.

Los miembros del supremo tribunal se inclinaron por la interpretación “literal” de la norma que es “la que proporciona una razonable y justificada respuesta al interrogante acerca de por qué la ley 26.773 ha querido intensificar la responsabilidad de las ART cuando el siniestro se produce en el lugar de trabajo propiamente dicho”.

“Es que en ese ámbito, precisamente, las ART tienen la posibilidad de ejercer un control mayor y de adoptar todo tipo de medidas tendientes a alcanzar los objetivos primordiales del sistema creado por la Ley de Riesgos del Trabajo, las cuales son la ‘prevención’ de accidentes y la reducción de la siniestralidad”, agregaron.

De esta manera, señalaron que “resulta también procedente la impugnación vinculada con aplicación al caso del artículo 3° de la ley 26.773 toda vez que, aunque las objeciones planteadas remiten al examen de cuestiones de hecho y de derecho común, ajenas -como regla y por su naturaleza- al remedio del artículo 14 de la ley 48, cabe hacer excepción a ese principio y admitir la apelación en razón de que la sentencia recurrida se aparta de la solución legal prevista para el caso, con serio menoscabo de las garantías constitucionales”.

“El artículo en cuestión establece que corresponde el adicional de pago único ‘cuando el daño se produzca en el lugar de trabajo o lo sufra el dependiente mientras se encuentre a disposición del empleador’. La Cámara sostuvo que los accidentes in itinere se encuentran ‘al amparo de este adicional, pese a lo confuso de su redacción’... el legislador quiso buscar una expresión asimilable a ‘en ocasión del trabajo’ (el trabajador está fuera del lugar de trabajo pero está a disposición de su patrón, pues se dirige a la empresa desde su casa o viceversa), todo ello en consonancia con lo dispuesto por el art. 9 de la L.C.T. y el principio de progresividad”, agregaron los jueces.

Para la mayoría, “esa afirmación es completamente arbitraria porque la redacción de la norma no es confusa en absoluto. Tal inteligencia de la norma -que puede inferirse de lo expuesto en el considerando 50 del fallo dictado en la causa ‘Espósito’- es, además, la que proporciona una razonable y justificada respuesta al interrogante acerca de por qué la ley 26.773 ha querido intensificar la responsabilidad de las ART cuando el siniestro se produce en el lugar de trabajo propiamente dicho”.

Así, “es posible concluir que la intención del legislador plasmada en la norma ha sido la de circunscribir el beneficio a los infortunios laborales, producidos u originados en el ámbito del establecimiento laboral, y no a los accidentes in itinere”.
En tanto, para el juez Horacio Rosatti, correspondía “confirmar la declaración de inconstitucionalidad del decreto 472/14, en cuanto introdujo modificaciones al régimen de reparaciones de la ley de riesgos del trabajo, por haber incurrido en exceso reglamentario y alteración del orden de prelación de normas”.

“Es que esta Corte ha señalado que el empleo de la conjunción disyuntiva ‘o’ importa que la prestación especial procede en cualquiera de las dos situaciones que el propio legislador ha diferenciado, de manera tal que la segunda hipótesis no se refiere a un siniestro dentro del establecimiento sino fuera de este”, agregó.

Desde su punto de vista, “la decisión de la Cámara de encuadrar el accidente in itinere en el segundo supuesto mencionado -basándose en que el dependiente no está disponiendo de su tiempo, sino desplegando una actividad en razón del contrato cuando se traslada hacia el trabajo o vuelve a su hogar después de la jornada laboral-, aparece como razonable y adecuada al sintagma escogido por el legislador, que puede ser comprensivo de múltiples situaciones de hecho”.
 
Polémica
Liliana Rodríguez Fernández, colaboradora de Erreius, considera “que el artículo 3 de la Ley 26773 no respetó los términos técnicos de la ley de riesgos (centralmente los del artículo 6) e introdujo, gratuitamente, un problema interpretativo”.

El artículo 6 de la Ley 24.557 define el accidente de trabajo como el acontecimiento súbito y violento ocurrido “por el hecho o en ocasión del trabajo” o “en el trayecto entre el domicilio del trabajador y el lugar...”.

En tanto, el art. 3 de la Ley 26.773, por su parte, remite al daño producido “en el lugar de trabajo” o el que sufra el dependiente “mientras se encuentra a disposición del empleador”.

“Es que no todos los accidentes ‘por el hecho o en ocasión del trabajo’ ocurren ‘en el lugar de trabajo’, aunque es probable que de algún modo puedan en todos los casos ser calificados como ocurridos mientras el trabajador se encontraba -en algún sentido- ‘a disposición del empleador’”, considera Rodríguez Fernández.

Es este punto, “parece claro que la conjunción de los casos denotados por los conceptos ‘lugar de trabajo’ y ‘a disposición del empleador’ puede considerarse un conjunto idéntico al de los casos denotados por la expresión ‘por el hecho’ o ‘en ocasión del trabajo’, mientras que el traslado al lugar de trabajo no aparece incluido en la definición de ‘estar a disposición del empleador’”.

Por tales razones, destaca que “los accidentes in itinere han sido excluidos del recargo del artículo 3 de la Ley 26.773, exclusión que no resulta irrazonable como decisión legislativa, en especial si se tiene en cuenta que la responsabilidad por accidentes en el trayecto es un supuesto de responsabilidad objetiva en el que ya no es posible identificar alguna intervención del obligado (o de alguien por quien deba responder) en el entramado causal de modo de evitar, prevenir o disminuir el daño y en el que no existen otros ‘daños no reparados por las fórmulas’ de los que sea, de modo directo o indirecto, responsable una aseguradora de riesgos del trabajo”.

Fuente: Erreius