Rechazan pedido de morigeración de la prohibición de acercamiento de imputado de abuso contra su hijo

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La Cámara del Crimen ratificó el rechazo a un pedido de morigeración de la prohibición de acercamiento solicitada por un hombre que estaba imputado de abusar sexualmente a su hijo menor de edad.

En el caso “C., J. s/incidente de nulidad”, la sala IV de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional también rechazó el planteo de nulidad deducido por la defensa del imputado.

Esta causa se inició cuando V. C. E., madre de M. C., de siete años de edad, denunció que el niño había sido abusado sexualmente por el padre de este y solicitó que se le prohibiera al imputado acercarse a la víctima.

Los jueces Carlos Alberto González e Ignacio Rodríguez Varela afirmaron que "morigerar la cautelar dispuesta en la anterior instancia, como pretende la apelante, atentaría contra el fin tuitivo de la medida. Con más razón cuando se encuentra pendiente la evaluación psicológica del niño por los profesionales del Ministerio Público Tutelar de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires".

En esa línea sostuvieron que la sentencia de grado, al disponer la medida cautelar por el plazo de 90 días, se fundó no solo en la gravedad del hecho denunciado sino también en el pedido previo del representante del Ministerio Público Fiscal y las previsiones del artículo 79, inciso c, del Código Procesal Penal de la Nación, que impone al Estado Nacional la protección de la integridad física y psíquica de las víctimas.

"En ese marco, resulta claro que se encuentran satisfechas las exigencias del artículo 123 del Código Procesal Penal de la Nación y, por ende, que resulta inviable la sanción pretendida", afirmaron los jueces.

En ese sentido, añadieron que "la Ley 27.372 de Derechos y Garantías de las Personas Víctimas de Delitos, que modificó el Código Procesal Penal, prescribe el pedido por parte del interesado y la pronta adopción de las medidas de coerción o cautelares necesarias por parte de la autoridad para proteger a la víctima e impedir que el delito continúe en ejecución o alcance consecuencias ulteriores".

"Debe destacarse que la ley citada presume la existencia de peligro si se tratare de víctimas de delitos contra la integridad sexual, extremo que se verifica en el caso (artículos 5, incisos d y n, y 8 inciso b de la citada norma)" señalaron los jueces.

Por ese motivo, consideraron que la medida en cuestión “luce idónea, razonable, proporcional y necesaria, debiendo destacarse además su carácter excepcional y temporal, y que su adopción lo es con prescindencia del análisis que pudiere hacerse respecto del fondo del asunto, cuestión esta que tendrá su tratamiento en un marco procesal diferente al acotado margen de esta incidencia".

Por último, ordenaron al juzgado certificar debidamente si en el expediente civil que involucra a las mismas partes se ha adoptado -o no- alguna medida con relación al menor y, en atención a la particular situación familiar, oficiar a los organismos gubernamentales respectivos, a fin de procurar la asistencia necesaria ante el estado de vulnerabilidad enunciado (CDN, preámbulo, párrafos 5°, 6°, 11°y 13°, y artículos 3.2, 6.2 y 27.2).

En el artículo “La competencia del juez donde el menor tiene su centro de vida. Medidas cautelares de prohibición de acercamiento”, publicado en Temas de Derecho de Familia, Sucesiones y Bioética de la Editorial Erreius, Alejandra Wuerich explica que “la prohibición de acercamiento significa, como su terminología lo refiere, aquel impedimento de que el agresor se acerque a la víctima. Es una de las medidas cautelares que la justicia puede utilizar para evitar que subsistan los hechos violentos que dieron motivo a la denuncia”.

La especialista destaca que esa prohibición implica que el victimario no pueda acercarse a la víctima en el diámetro que la Justicia ha ordenado.

“Dicha medida cautelar también abarca la prohibición de cualquier tipo de contacto para con la víctima. Por lo tanto, está, también, terminantemente prohibido que el victimario se comunique con la víctima por intermedio de cualquier tipo de medio de comunicación, ya sea internet, redes sociales, Whatsapp, Facebook, Instagram, Twitter, llamadas telefónicas o hacerle llegar información mediante terceros, como un conocido o amigo”, enfatiza.

En resumen, la “prohibición de acercamiento” es mucho más amplia de lo que se cree. Por lo que el juez, analizando cada caso concreto, deberá decidir su duración y alcance.

Fuente Erreius