Caso Pérez Volpin: cuáles fueron los argumentos para condenar al endoscopista y absolver a la anestesista

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El juez Javier Anzoátegui, titular del Tribunal Oral y Correccional número 8 de Capital Federal, difundió los fundamentos del veredicto que condenó a tres años de prisión en suspenso al endoscopista Diego Bialolenkier y que absolvió a la anestesista Nélida Puente por la muerte de Débora Pérez Volpin. Ambos estaban acusados de "homicidio culposo".

Bialolenkier también recibió la pena de siete años y medio de inhabilitación médica. 

El magistrado comenzó señalando que "hay puntos acerca de los cuales no existe discusión. Y hay puntos en los que sí. Lo primero es una obviedad, pero es necesario decirlo: Débora Pérez Volpin entró con vida al quirófano N° 6 del Sanatorio de la Trinidad, el 6 de febrero de 2018, cerca de las 17. No más allá de las 18, salió muerta de dicho quirófano".

Y destacó que tiene por probado que ese día, entre las 17:20 y las 17:30, en el transcurso de un procedimiento de video endoscopia digestiva alta, Bialolenkier, en razón de su conducta imprudente y negligente, causó la muerte de la paciente.

Para el juez, el endoscopista provocó una perforación transmural de 3 mm. de diámetro en la cara anterior del esófago cervical de la periodista apenas inició la operación.

Las lesiones provocadas afectaron el 80 por ciento del órgano y sobrevino el posterior paro cardiorrespiratorio que no pudieron detener a tiempo porque el profesional a cargo de la cirugía no lo notó o no lo mencionó, agregó.

"El Tribunal ha comprobado la amplia capacidad de movimientos del extremo del endoscopio, de modo que -aun cuando estaba atravesando un órgano estrecho- la referida versatilidad y la elasticidad de las paredes esofágicas son circunstancias que permiten afirmar que no es cierta la aseveración de que resulta imposible que dicho instrumento haya provocado la lesión", enfatizó.

En la sentencia, el juez puntualizó que "el acusado es un experimentado endoscopista que aludió en su indagatoria haber realizado cerca de cuatro mil estudios de ese tipo". 

De esta manera, se verifica la imprudencia de Bialolenkier que "ingresó con el endoscopio al aparato digestivo de la víctima y, pese a la resistencia que en el primer tramo del estudio le ofrecía, aplicó una fuerza excesiva para seguir avanzando, seguramente confiado en su pericia y en la baja probabilidad de daños en esta clase de prácticas. Ejerció presión, al punto que provocó la perforación. Y en una muestra de que su apuro y su insistencia persistían, provocó otras cuatro lesiones contusas en el esófago, por debajo de la primera".

“El imputado no advirtió esta situación y continuó con la práctica, insuflando aire para distender los órganos del aparato digestivo -esófago, estómago y duodeno- durante cerca de cinco minutos”, fundamentó Anzoátegui.

Y agregó sobre la actitud negligente del profesional: "Él debía controlar a través del monitor qué era lo que ocurría con el estudio. Pero es evidente que no lo hizo, pues de otro modo no podría haberle pasado desapercibida la perforación y las lesiones que había provocado en el esófago”. Esta grave falta de atención de Bialolenkier fue la que terminó de sellar el destino de Pérez Volpin.

En cuanto a la anestesista, el juez determinó que Puente no tuvo intervención en el resultado fatal del estudio médico. Incluso resalta que ella le advirtió a Bialolenkier sobre la anomalía en el estómago de la legisladora y la desaturación, y que además le pidió que detuviera la operación.

A su favor, remarcó que "la paciente siempre estuvo conectada al oxímetro de pulso, que, al decir de los expertos, es un instrumento que registra no solo la oxigenación en sangre, sino también la frecuencia cardíaca", un aspecto de control y monitoreo propio de la especialidad. También indicó que fue Puente quien inició tareas para asegurar la vía área, al constatar que no respiraba.

Si bien la querella y la fiscalía cuestionaron las maniobras que realizó la médica para evitar la muerte de la legisladora, el juez consideró que "fuera de la situación de emergencia es más sencillo opinar acerca de cuál debería haber sido el procedimiento correcto de todos los que procuraron salvar a la víctima. De cualquier manera, parece claro que todo procedimiento de salvataje era ya inidóneo pocos minutos después de la manifestación de los primeros signos de la crisis".

Según el fallo, la anestesista no sabía que el endoscopista había provocado la perforación y tuvo "escasos cinco minutos para intentar salvarle la vida".

El juez señaló que basó su análisis, en buena medida, en los aportes brindados al Tribunal por los distintos peritos, tanto en sus informes cuanto en sus declaraciones en el debate.

También tuvo en cuenta las conclusiones de la autopsia, los testimonios de los profesionales que estuvieron en la sala quirúrgica de La Trinidad donde se produjo la muerte y el relato cronometrado de la querella sobre los últimos minutos con vida de la legisladora.

El juez descartó que Puente haya provocado la perforación. "La ausencia de lesiones en la vía aérea revela, por un lado, que las dos veces que se accedió a ella -primero Puente, con la máscara laríngea, y luego otro profesional, con el tubo endotraqueal- no dejaron secuelas porque fueron correctamente realizadas".

Y agregó que ninguna de las hipótesis que la señalaban como responsable pudo comprobarse en los exámenes realizados al cuerpo de la víctima.

Por lo que destacó que “está claro para el Tribunal que, aun cuando la acusada Puente hubiera realizado todas las maniobras que las partes acusadoras consideraban adecuadas al caso (maniobras que, insisto, era imposible que realizara por sí sola), el resultado se habría producido de todas maneras”.

Esas razones “persuaden al Tribunal de que la anestesióloga Nélida Inés Puente debe ser absuelta, toda vez que su conducta no se apartó, en la emergencia, de lo que indica la lex artis, más allá de que, como lamentablemente ocurrió, los intentos de salvar la vida de Débora Pérez Volpin hayan sido, en definitiva, ineficaces”, concluyó el magistrado.

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Fuente: Erreius