Procesan por lesiones culposas a dos hombres por la caída de un cartel que lastimó a una menor

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?La Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional confirmó el procesamiento por lesiones culposas de dos personas por la caída del cartel de un comercio, que terminó lastimando a una niña de dos años.

En concreto, en el caso “A., E. D. y otra. Procesamiento. Lesiones culposas”, se les atribuyó a los imputados “el haber provocado lesiones leves a la menor por imprudencia en la colocación de un cartel publicitario en el exterior del local comercial mediante métodos de sujeción no adecuados para el mismo”.

Para el magistrado que llevaba adelante la causa, “los acusados no solo incumplieron los reglamentos que su actividad comercial requería -la habilitación de colocación de cartelera exhibida en la vía pública-, sino que no aseguraron la fijación del cartel como lo ameritaban sus dimensiones, pudiendo entonces prever que este resultado lesivo se produjera”.

Además, les hizo saber que la Dirección General de Ordenamiento del Espacio Público del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires dio cuenta de que no se había tramitado permiso de publicidad alguno para el local.

Las defensas de los imputados (E. D. A. y L. A. C.) apelaron el auto de procesamiento. Para los camaristas de la sala VII, la descripción de los hechos y el derecho era clara en cuanto a que el supuesto acto lesivo se vinculaba con una inapropiada sujeción del cartel publicitario, sin advertirse que aquellos se vieran afectados de ejercer una adecuada defensa material.

Para ello, tuvieron en cuenta que E. D. A. explicó que “la habilitación de colocación de carteles exteriores no la tenemos, pero nunca nos dijeron que existía una (...) no teníamos conocimiento de la necesidad de una habilitación”.

Los magistrados remarcaron que el cartel era de lona, con un marco metálico de 0,88 metros por 1,84 metros, y colgaba de la pared del local mediante dos ganchos metálicos que se colocaron en dos orificios ubicados a 2,5 metros de altura.

“Tales condiciones, que priorizaban la remoción del cartel de forma práctica, resultaron inadecuadas para mantener la estabilidad de tal publicidad y determinaron que, frente a la acción del viento, se cayera sobre el cuerpo de una ocasional transeúnte”, destacaron los jueces.

“Dado que L. A. C., como presidente de “T. S. A.”, y E. D. A., en su rol de apoderado, concurrían al local -en el caso de A., todos los días- y que el cartel ha sido colocado cotidianamente, ello es, durante siete años, no puede sostenerse que desconocían el modo de sujeción que tenía y el riesgo que importaba su inestabilidad, siéndoles exigible, desde la posición de garantes que ostentaban, la adopción de los recaudos necesarios en la utilización de un objeto peligroso en la vía pública”, entendieron los jueces Mariano Scotto y Juan Esteban Cicciaro.

Además, en relación con lo argumentado por la defensa en cuanto a que la caída del cartel fue provocada por un fuerte e imprevisible viento que azotó la ciudad el día del hecho, destacaron que “de las constancias acompañadas por la defensa surge que a las 13:00 de ese día, la velocidad del viento era de 27,8 km/h con ‘rachas’ de 33,3 km/h, intensidad que, de acuerdo con la clasificación del Servicio Meteorológico Nacional (www.smn.gob.ar/noticias), es catalogada como ‘viento regular’ y ocasiona que ‘se balanceen los árboles pequeños y se formen pequeñas olas en los estanques’”.

A ello se suma que en las imágenes fílmicas se advertía que la acción del viento no era excepcional y que el cartel no contaba con los elementos destinados a neutralizar dicha fuerza.

Por otro lado, tampoco atendieron el agravio interpuesto por la defensa relativo a una supuesta interrupción del nexo causal, pues la circunstancia de que el cartel haya golpeado primeramente contra una ocasional transeúnte y luego impactado sobre la niña no ha incidido en el curso de acontecimiento determinado por la imprudencia de los imputados.

“La falta del permiso de publicidad que A. reconoció no haber solicitado, más allá de la falta administrativa que pudiera constituir, tuvo injerencia en la defectuosa colocación del cartel, ya que para su habilitación deben cumplirse exigencias vinculadas con la seguridad de los transeúntes”, explicaron.

De esta manera, confirmaron el procesamiento de los imputados por lesiones culposas.

En el artículo “La culpa en el derecho penal”, publicado en Erreius online, Nicolás Grappasonno explica que “al igual que en el delito de omisión, en el culposo hay que determinar el comportamiento correcto, no solo en miras a las normas generales, sino también en relación con las posibilidades de acción del autor”.

En este punto, destacó que “la acción contraria al cuidado provoca lesión o puesta en peligro de un bien jurídico en forma no dolosa. Al desvalor de acción debería pertenecer un desvalor de resultado”.

“El meollo está cuando se haya obrado sin conocimiento y voluntad de las condiciones típico-objetivas para la producción del resultado. A dichos casos se les debe colocar un límite de punibilidad importante, dejando escapar el resto de la aplicación del derecho penal, como ser la responsabilidad objetiva, porque no obstante esa ignorancia constituye algunos casos de imprudencia penal”, concluyó el experto.

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Fuente Erreius