Condenan al empleador del deudor alimentario por no retener sumas al abonar la indemnización

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El Juzgado de Familia n° 3 de la ciudad de Salta condenó a una empresa por no retener las sumas que debía un exempleado, como deudor alimentario, al momento de abonarle la indemnización por despido.

En este caso, se consideró que la empleadora actuó de manera despreocupada ya que ni siquiera informó al juzgado el cese de la relación laboral y ahora deberá responder en los términos del artículo 551 del Código Civil y Comercial de la Nación (CCCN).

En el caso “O., R. C. c/Inc S.A. por incidente", la actora promovió un incidente de responsabilidad en contra de la empresa Carrefour.

Expresa que en septiembre de 2012, en los autos: “S., F. D. - Homologación Judicial de Acuerdos de Mediación Extrajudicial”, se homologó una cuota alimentaria del 40% de los haberes que percibía el Sr. F. D. S. como empleado de la empresa INC S.A.

Tal acuerdo fue cumplido por la empleadora hasta que, en junio de 2015, el Sr. S. y su empleadora acordaron su desvinculación, sin que la empresa retuviera de la suma indemnizatoria el porcentaje correspondiente a la cuota alimentaria homologada judicialmente.

Para el juez, se debía analizar la existencia o no de responsabilidad de la empleadora, en los términos dispuestos por el art. 551 mencionado.

Para el progreso de la acción, en este caso concreto, no se analiza la naturaleza jurídica de la indemnización percibida por el despido, sino la conducta de la demandada, tanto procesal como extraprocesal”, explicó el magistrado.

En ese sentido, enfatizó que “el principio de interés superior del niño obliga a todos los operadores del derecho y personas jurídicas a priorizar su interés por sobre el de los demás, en razón de su vulnerabilidad y necesidad de equiparar su condición para una justa composición de la satisfacción de los derechos”.

“Es obvio que un niño no puede adelantarse a las contingencias de desvinculación laboral que coloca al obligado a los alimentos en condición de poder, que lo faculta a lograr burlar los derechos del niño”, agregó.

De esta manera, consideró que “la conducta de la empleadora, al no dar a conocer al Juzgado la situación de desvinculación y su consecuente cese de retenciones y, por tanto, cese de depósitos de cuotas de alimentos del niño, ha favorecido al empleado, en desmedro del alimentado, facilitando el incumplimiento al dejarlo en manos exclusivas del progenitor”.

Además, remarcó que la empleadora conocía la existencia del proceso de homologación por el cual efectuaba las retenciones de cuotas de alimentos y, sin embargo, en una conducta de indiferencia hacia el niño comprometido en la cuota de alimentos, omitió dar aviso en los autos principales, tampoco depositó a la orden de la proveyente y ni siquiera se presentó en este proceso para hacer valer una posición jurídica que justifique su conducta.

“La responsabilidad surge, en definitiva, en este caso, de la reticencia del tercero a dar cumplimiento a la orden judicial, quien no ha acreditado o denunciado siquiera los motivos del incumplimiento, como así también de la indiferencia hacia los derechos del niño a percibir la cuota de alimentos fijada”, explicó la sentencia.

“La conducta desplegada por la empresa es reprochable en cuanto debió actuar con diligencia para asegurar el cumplimiento de la cuota de alimentos fijada para satisfacción de las necesidades del niño y al menos comunicar a la parte interesada el cese de la vinculación y la falta de retención futura, extremando recaudos en procura de la satisfacción del interés superior y derechos del niño, derivados de la Convención que nos comprende a todos”, agregó.

Es que el citado artículo tiene como finalidad garantizar al acreedor alimentario el estricto cumplimiento de la cuota, a través de la función de garantía que pesa sobre la persona que tiene el deber jurídico de realizar el descuento y ulterior depósito del importe de la cuota.

Así, se llegó a la conclusión de que la conducta despreocupada de la empleadora no puede premiarse con la falta de obligación en la cuota de alimentos que conocía; por el contrario, debía condenarse a la misma al pago, quedando habilitado a ejercer la correspondiente acción de reintegro contra el deudor alimentario por las sumas desembolsadas.

En el artículo “¿Se puede extender la responsabilidad al empleador por las deudas alimentarias del trabajador?”, publicado en Erreius online, Luis E. Romero destacó que el artículo 551 del Código Civil y Comercial de Nación establece que “es solidariamente responsable del pago de la deuda alimentaria quien no cumple la orden judicial de depositar la suma que debió descontar a su dependiente o a cualquier otro acreedor”.

“Tiene como finalidad garantizar el pago de los alimentos. En caso de incumplimiento del deber jurídico de retención, el tercero se convierte en responsable por el monto que debió retener a su dependiente”, explicó el especialista.

Esta obligación del alimentante y del incumplidor de la orden de retención no es solidaria, sino concurrente. Se caracteriza por tener un mismo acreedor e identidad de objeto, aunque diversidad de causas y deudor. Ambos son deudores, pero el primero lo es a raíz de la obligación alimentaria entre parientes, y el restante en función del hecho ilícito derivado de la inobservancia de la retención decretada por el juez.

De esta manera, Romero consideró que puede extender la responsabilidad por deudas alimentarias del trabajador a los empleadores y remarcó que debe configurarse un incumplimiento de una orden judicial que justifique la responsabilidad concurrente de este último. 

Fuente Erreius