Explican qué parámetros se deben tener en cuenta para fijar la cuota alimentaria provisoria

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Una mujer interpuso una demanda solicitando la fijación de una cuota alimentaria provisoria -en favor de sus cuatro hijos menores- estimada en el 50% del total de los ingresos que percibe el padre de ellos.

La jueza de primera instancia entendió procedente la medida peticionada, pero solo respecto del 30% de los haberes que percibe el progenitor.

El hombre interpuso un recurso de apelación para solicitar un porcentaje menor. Allí, reconoció el vínculo matrimonial con la actora, que tienen cuatro hijos y que debió retirarse del hogar conyugal en el mes de noviembre de 2016 debido a distintas desavenencias. Al mismo tiempo, destacó que nunca dejó de atender las necesidades de la economía familiar.

En su relato refirió que sus hijos se encuentran bajo su cuidado y atención, prácticamente la misma cantidad de tiempo que pasan con la madre, ya que priorizaron siempre el cuidado de los menores al punto de haber acordado la modalidad compartida indistinta.

De allí que entendió que afronta en forma personal y exclusiva todos los gastos necesarios para la manutención de estos, mientras se encuentran bajo su protección, lo que pide que sea tenido especialmente en cuenta.

Por otra parte, señaló que en la organización de la economía familiar se incurrieron en erogaciones desproporcionadas en relación con sus ingresos, debiendo recurrir a préstamos personales para asumir dichas deudas, por lo que solicita que se reduzca la cuota establecida, ya que sus ingresos se encuentran comprometidos, y su mujer tiene un empleo en relación de dependencia.

Para la actora, el hecho de que ella trabaje no lo libera de sus obligaciones alimentarias. Agrega que el accionado percibe un sueldo de más de $60.000 y pretende contribuir tan solo con el 15% de este y que no es cierto que aquel se ocupe de trasladar a los hijos a todos los compromisos académicos y sociales ni se haga cargo de todos los gastos derivados de ellos.

Señala que el padre de sus hijos vive en una casa de su propiedad y no tiene gasto de alquiler que afrontar. “El artículo 544 del Código Civil y Comercial de la Nación dispone que, desde el principio de la causa o en el transcurso de ella, el juez puede decretar la prestación de alimentos provisionales, y también las expensas del pleito, si se justifica la falta de medios”, indica la sentencia de la Sala tercera de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de la Provincia de Salta.

Asimismo, los jueces remarcan que el citado artículo “señala que los alimentos provisorios tienen por objeto subvenir sin demora a las necesidades del alimentado, ya que la espera hasta la finalización del juicio puede privarlo de los rubros esenciales para su vida. Consiste en una cuota que se fija anticipadamente para cubrir los gastos imprescindibles, hasta que recaiga el pronunciamiento final”.

En este punto, indicaron que el pedido se encuadra en la figura de “medida anticipatoria” dentro de la categoría general de lo que la doctrina conoce como “procesos urgentes”, esto es, el adelantamiento provisorio del objeto perseguido en la demanda y cuya procedencia definitiva se juzgará al momento de dictarse la sentencia de mérito.

“En materia de alimentos provisorios, reviste la característica de una medida cautelar específica de tutela urgente, y la finalidad de los mismos es permitir que los alimentados puedan afrontar los gastos imprescindibles mientras dure el proceso donde se establecerá la pensión”, resaltaron los jueces.

Es que, según indicaron en su sentencia, los urgentes requerimientos alimentarios, que no se avienen a los tiempos propios del procedimiento judicial, por más ágil que este sea, son los que sirven de base para su fijación, siendo la sentencia el momento en que se establecerán, teniendo en cuenta las probanzas aportadas a la litis.

“No se requiere la prueba acabada de los ingresos del alimentante, sino que, a fin de ponderar su caudal económico, deberán analizarse las constancias de la causa, particularmente lo manifestado en la demanda y la prueba aportada al proceso, máxime si en caso de duda respecto de la capacidad del obligado, ha de estarse a favor de la subsistencia de los alimentos”, escribieron en la sentencia.

La obligación alimentaria debe ser afrontada por ambos progenitores y, en tal caso, los avatares económicos en los que cualquiera de estos se vea envuelto no resulta óbice por si solo para no asumir su cumplimiento o, en todo caso, exigir del otro cónyuge un mayor compromiso por tal razón”, agregaron.

De esta manera, concluyeron que “no se advierten razones en los argumentos dados por el impugnante para reducir el monto establecido, dado que la cuota provisoria estimada del 30% resulta razonable si se tiene en cuenta que debe atenderse la necesidad de cuatro menores, dos de ellas adolescentes”.

Fernando Millán, colaborador de Erreius, explica que, para la procedencia de alimentos provisorios, que son aquellos que tienden a cubrir las necesidades urgentes y mínimas del alimentado durante todo el transcurso del proceso, será necesario que quien los reclama acredite verosímilmente, esto es, no solo con grado de certeza, sino que lleve al juez a sostener que es razonable la petición, debido a la falta de medios y a las necesidades del pariente que reclama.

El fallo completo aquí.

Fuente: Erreius