Avanza en Diputados la tipificación del acoso sexual callejero dentro del Código Penal

La Comisión de Legislación Penal de la Cámara de Diputados firmó el dictamen de un proyecto de ley que busca tipificar el delito de acoso sexual callejero y establece multas como castigo.

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Hace un año, la iniciativa había llegado al recinto de la cámara baja pero volvió a la comisión por falta de acuerdo en el tratamiento en particular. Ahora, los diferentes bloques llegaron a un texto consensuado que ya está en condiciones de debatirse en el plenario.

En concreto, el proyecto propone incorporar el artículo 129 bis al Código Penal, con el siguiente texto: “Será penado con multa de 1.000 a 15.000 mil pesos el que, en lugares públicos o de acceso público, mediante gestos, expresiones, palabras, contacto físico o arrinconamiento no consentido, con connotación sexual, perturbare la dignidad, libertad, integridad física, psicológica, sexual o el libre tránsito de una persona, con motivo del género, orientación sexual, identidad de género o su expresión y siempre que el hecho no constituyere un delito más severamente penado”.

Asimismo, se establece que la multa llegará hasta los 30.000 pesos “si la víctima fuese menor de 18 años o el autor fuere funcionario público o miembro de una fuerza de seguridad, policial o penitenciaria”.

Además, se indica que “la multa llevará como medida accesoria la obligatoriedad por parte del condenado de realizar talleres o encuentros orientados a la educación, concientización y erradicación del acoso sexual callejero y la violencia de género por un plazo no menor a los 3 meses”.

También introduce modificaciones a la Ley de Protección Integral de las Mujeres (26.485), sobre las competencias del Instituto Nacional de las Mujeres, que deberá “realizar campañas de difusión que contribuyan a concientizar, a dar visibilidad y a desnaturalizar la violencia con motivo del género, orientación sexual, identidad de género o su expresión en el espacio público conocida como ‘acoso sexual callejero’. Elaborar y distribuir material con el objeto de informar, prevenir y erradicarlo”.

En tanto, el Estado Nacional tendrá que “elaborar estrategias de atención y acción que colaboren con la prevención y erradicación de la violencia con motivo del género, orientación sexual, identidad de género o su expresión en el espacio público conocida como ‘acoso sexual callejero’”.

Por último, se establece que los ingresos que se deriven de la aplicación de la ley serán asignados al Instituto Nacional de las Mujeres u órgano que en el futuro corresponda.

La legisladora radical Olga Rista, autora de uno de los proyectos que se debatieron, comentó que, recientemente, en Chile se sancionó por unanimidad una ley para castigar el acoso callejero y consideró que será “una señal muy fuerte para la sociedad que el acoso callejero esté en el Código Penal”.

En el artículo “Acoso sexual callejero. Una forma más de violencia”, publicado en Erreius Online, Silvina Bentivegna señala que “no hay lugar a dudas de que el acoso callejero es una forma más de violencia y, lamentablemente, una de las violencias más naturalizadas en la sociedad”.

Esa conducta, agrega, “se manifiesta en los espacios públicos, medios de transporte y lugares privados con acceso público”, y remarca que una estadística reveló que “el 97% de 59.380 mujeres encuestadas por el colectivo Ni Una Menos entre los meses de junio de 2016 y junio de 2017 sufrió algún tipo de acoso”.

Las mujeres, luego de ser acosadas sexualmente, suelen presentar ciertos estados emocionales, tales como intimidación, humillación y, por sobre todo, temor.

En ese aspecto, Bentivegna indica que “las manifestaciones del acoso callejero pueden ser: roces intencionados, tocamientos, miradas intimidantes, masturbación, abuso, exhibicionismo, silbidos, frases y gestos obscenos, persecución o arrinconamientos, fotografías y grabaciones no consentidas”.

Y agrega que “la violencia machista es una clara violación hacia los derechos humanos de la mujer, ya sea en los ámbitos privados o públicos”.

Ya hay jurisdicciones que lo han legislado, Por ejemplo, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se sancionó la ley 5742 que, en su artículo 2, define al acoso sexual en espacios públicos o de acceso público como “…las conductas físicas o verbales de naturaleza o connotación sexual, basadas en el género, identidad y/u orientación sexual, realizadas por una o más personas en contra de otra u otras, quienes no desean o rechazan estas conductas en tanto afectan su dignidad, sus derechos fundamentales como la libertad, integridad y libre tránsito, creando en ellas intimidación, hostilidad, degradación, humillación o un ambiente ofensivo en los espacios públicos y en los espacios privados de acceso público…”.

Además, mediante su artículo 5, se incorporó al Código Contravencional como artículo 65 bis la pena para esta clase de actos, y quien acosare sexualmente a otro, en lugares públicos o privados de acceso público, siempre que el hecho no constituya delito, será sancionado con dos a diez días de trabajo de utilidad pública y multa de $200 a $1.000.

Siguiendo este lineamiento, la Convención Interamericana para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres, también conocida como Convención de Belém do Pará, entiende en su artículo 1 como violencia contra la mujer “…cualquier acción o conducta, basada en su género, que cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico a la mujer, tanto en el ámbito público como en el privado…”.

Fuente Erreius