Los comerciantes deberán implementar el “botón de arrepentimiento” para compras online

Permitirá a los consumidores solicitar la revocación del producto comprado o del servicio contratado en los términos de la Ley de Defensa del Consumidor.

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Hoy fue publicada en el Boletín Oficial la resolución 424/2020 de la Secretaría de Comercio Interior, que obliga a las empresas que comercialicen bienes y servicios a través de páginas o aplicaciones web a incluir un link denominado “botón de arrepentimiento”, mediante el cual el consumidor podrá solicitar la revocación de la aceptación del producto comprado o del servicio contratado.

El “botón de arrepentimiento”, deberá ser un link de acceso fácil y directo desde la página de inicio del sitio de Internet institucional de los sujetos obligados y ocupar un lugar destacado, en cuanto a visibilidad y tamaño, no dejando lugar a dudas respecto del trámite seleccionado. Al momento de hacer uso del Botón, el proveedor no podrá requerir al consumidor registración previa ni ningún otro trámite.

Los proveedores de bienes y servicios online tendrán un plazo de 60 días corridos a partir de hoy para adecuar sus sitios de Internet de acuerdo a los términos establecidos en esta medida.

Ante las medidas de aislamiento social, preventivo y obligatorio dictadas a fin de atenuar la propagación de la pandemia, las modalidades de contratación a distancia, la necesidad de acceso a la información a través de internet respecto de bienes y servicios, y las vías electrónicas para efectuar la rescisión de los contratos, adquieren especial relevancia, resultando, en la mayoría de los casos, la única vía con la que las y los consumidores cuentan para acceder a estos derechos.

El dictado de esta norma tiene como objetivo fomentar políticas de protección de los consumidores que alienten la implementación de procesos transparentes para la devolución y reembolso de las transacciones.

Cabe destacar que la tutela jurídica al consumidor se extiende a toda la relación de consumo inclusive en entornos digitales, hasta su total y absoluta extinción, dado que mediante dicho medio se ve acentuada la vulnerabilidad estructural de los consumidores.

 

Fuente: Erreius